El ensanche de Cerdá como ejemplo de urbanismo

La hinchazón de la población de la ciudad industrial del siglo XIX y todos los problemas que surgen de este hecho, constituye el impulso de nuevas ideas para la ciudad moderna.

A partir de la migración rural-urbana de la población en busca de trabajo y mejores condiciones de vida, hubo los primeros distritos de los trabajadores que presentarán entonces los problemas de insalubridad y la falta de infraestructura.

A partir de las primeras propuestas revolucionarias realizadas por los pre-socialistas llamaron a la primera mitad del siglo XIX – Owen, Fourier, Cabet – la Carta de Atenas, hubo una búsqueda común:

la de una ciudad que representa el “espíritu de los tiempos”, a la respuesta necesidades, sino también los deseos del hombre de la era moderna.

El último resultado físico es una ciudad que es como un campo libre marcado por edificios aislados que lleva implícita una idea de la higiene, la salud, tomar el sol y la velocidad.
El siglo XX ha acumulado una decente basado en los planes urbanos de ese paradigma. Algunas totalmente nuevas ciudades fueron diseñadas y construidas, pero la mayoría de los planes tuvieron que enfrentarse con la ciudad existente, con una intervención más o menos agresiva, con un diálogo más o menos amable, una propuesta para una ciudad moderna en la ciudad tradicional como un cambio propuesto al lado de la ciudad existente a.
La intervención del tipo de la ciudad moderna de la ciudad tradicional tiene 3 colores:

  • las propuestas conciliadoras, como Le Corbusier a Buenos Aires, Montevideo, Sao Paulo y Río de Janeiro, donde los edificios-autopista se alza sobre la ciudad sin tener que cambiar la tela o paisaje natural
  • propuestas implementadas bajo la nueva legislación de planificación aplicados sobre tela tradicional y obligados de alguna manera para el diálogo con esto
  • y también conocido proposiciones más agresivos como el Plan de Voison a París, también el maestro moderno, que en una actitud de tabula rasa propone la destrucción del centro medieval de París y la construcción de un centro comercial y de negocios con torres aisladas

Sin embargo, en la práctica, la estructura física moderna fue más explícita en las propuestas de la nueva ciudad de piezas que responden principalmente a la demanda de vivienda, debido al gran crecimiento urbano del siglo XX. Los nuevos barrios y viviendas, y la Siedlungs como organizaciones pioneras, constituirán el conjunto principal de la escena urbana moderna (fig. 4).

El siglo XIX es conocido por una serie de proyectos de interferencia en la ciudad que de alguna manera trató de hacer frente a los problemas de la nueva ciudad industrial.
Si los utopistas propuestas de rechazo de la ciudad, lejos de las metrópolis del paciente, estas intervenciones se presenta en forma de propuestas “curación” frente a las debilidades de la propia ciudad.
Planes Haussmann a París y Cerdà para el Barcelona son dos ejemplos conocidos con diferentes enfoques dentro de lo que puede llamarse la planificación urbana moderna. Haussmann diseñar un esquema que se abre paso dentro de la estructura medieval de París (fig. 5). Cerdá propone un camino que rodea el casco antiguo de Barcelona, ​​manteniéndolo en gran parte intacta.

Idea original de Ildefonso Cerdà para el ensanche de Barcelona. Las zonas verdes serían hasta excesivas y Barcelona se hubiera quedado sin espacio para nuevas viviendas mucho tiempo antes. http://urban-networks.blogspot.com.es/2012/11/rompiendo-moldes-barcelona-y-madrid-se.html

 

El desarrollo de las ciudades se produce a lo largo de la historia occidental de la superposición de diferentes conceptos, la yuxtaposición de piezas ciudad sucesivas de tejidos diferenciados. intervenciones globales, o sólo de vez en cuando siempre tienen la función de remedio explícita problemas específicamente urbanos y propósito, a menudo velado, para cumplir con las cuestiones políticas e ideológicas.
Entre 1851 y 1870 una serie de circunstancias favorables, incluyendo la existencia de la ley de expropiación de 1840 y la Ley de Salud de 1850, permitirá Georges Eugène Haussmann, alcalde de París y sus alrededores, llevar a cabo un importante programa de cambios en el espacio urbano París. Haussmann considera parte de las intervenciones anteriores puntuadas por complejo monumental grandiosidad, entre los que predominaban los cuadrados de los siglos XVII y XVIII, establece Invalides y la monumental secuencia, único en el mundo, toda la isla de la Cité, Louvre, Tullerías, los Campos Elíseos y de l Etoile, que fue una gran política urbana. A partir de ahí, la apertura de calles que cortar en todos los sentidos del cuerpo medieval y se extienden hacia la periferia, la instalación de nuevos servicios de atención primaria

El acueducto, alcantarillado, alumbrado de gas, servicio de transporte público con autobuses tiró del caballo – y la inclusión en el cuerpo de la ciudad de Bois de Boulogne parques públicos hacia el oeste y el Bois de Vincennes al este constituye como las salidas principales.

Plan que indique las calles nuevas, barrios y dos grandes parques Bois de Boulogne y Bois de Vincennes. Las perspectivas con largos senderos de avenidas con edificios monumentales como paño de fondo línea- con precedentes en la historia como ya hemos puesto de manifiesto en relación con los planes de la época -, así como la regularidad y uniformidad de la arquitectura de las fachadas en las plazas y las calles más importantes, dan la planificar una estructura imponente, espectacular, actitud que corresponda, según Benjamin llama la atención sobre la tendencia que se observa de forma continua en el siglo XIX para ennoblecer necesidades técnicas con fines artísticos.

El plan para el ingeniero español Ildefonso Cerdá de Barcelona, ​​aprobado inicialmente en 1859, presenta una intervención completamente diferente. Los dos trazados urbanos básicos en el momento, la red y las direcciones radial – en este caso la segunda subordinadas a la primera – se sintetizaron en un gran rectángulo de sesenta y veinte módulos, que se encuentra en el espacio libre que queda entre la ciudad medieval amurallada y los pueblos vecinos y corte por dos diagonales.

 

Como uno de los primeros tratados de arquitectura y urbanismo para reclamar la salud de la manera radical y efectiva de vivienda para cumplir la primera condición en la creación de la nueva ciudad, Cerdá considera la vivienda como soporte fundamental de la calidad la vida. Emplea un gran esfuerzo en la formulación de “islas” lo que, desde el reconocimiento de la cuadrícula como la ruta que trae ventajas tanto de orden circulatorio, la planificación topológico, constructiva, de inscripción y de la ciudad, viene con el módulo cuadrado de lado 113 metros con un chaflán 20 metros como la mayoría de los adequado.

Para comprender la necesidad de la compresión de la ciudad industrial, da a cualquier casa de la familia de la muestra con jardín, ideal en su pensamiento, sino que su finalidad de mantener la calidad ambiental máxima proponer islas abiertas con dos bloques – tres y hasta cuatro bloques en la versión 1863.

Cerda escribir más tarde en su Teoría General de la Urbanización, publicado en 1867, “la urbanización recae exclusivamente en asociación el hogar y en movimiento” (9). La presencia de dos conceptos directores, la “vivienda” y “circulación”, que hoy más que aún no siendo ambos polos operativos urbanos están presentes en el plan de Barcelona en el cuidado de la vivienda y el cuidadoso diseño de una calle muy racional, 20 metros de ancho y la separación de los medios de locomoción a diferencia de París, la trama ortogonal, homogénea e igualitaria no caracteriza una monumental Barcelona, ​​pero ambos planes encarnan las consignas de diseño urbano de finales del siglo XIX y principios del XX: el saneamiento y embelezamento.O sacrificio de la avenida tráfico de vecindad – herencia de la época barroca – prosiguió de manera ininterrumpida durante el siglo XIX. Las rotondas, propuestas a Londres en 1666 a los planes de París del siglo XVIII y luego popularizó en todo el mundo, lo que refuerza la función creciente de la calle como un lugar de paso y la disminución de su importancia como espacio de estar o vivir. En la ciudad moderna del siglo XX, la inexorabilidad de la calle de destino se confirma cuando rotondas son reemplazados por nivel de pasajes. En Alejandría podría ser ya trazado este destino social, pero los elementos rua.Os esencialmente funcional, el diseño y la calle, eran los componentes clave de los planes e intervenciones urbanas que venían analizando – sido aquí casi única hablando caminos y calles. Pero la ruptura radical que se produce en la ciudad del siglo XX ya no permite un análisis en estos términos continuar. En la ciudad tradicional, la calle y el edificio son entidades inseparables. La arquitectura conforma la calle, la forma en que la arquitectura es la forma de la ciudad. En la ciudad del siglo XIX, el trazado de la carretera se ha establecido como un sistema autónomo, como una instalación previa de los edificios de producción. Pero aún así los edificios construidos – a posteriori – confirman la ruta e ilustran los planificadores tecido.Os siglo XIX en general, hasta reticular dibujado con inclusión de las diagonales. La disposición de ajedrez (Fig. 7) que resulta de una división racional del suelo que se remonta a los primeros asentamientos urbanos, se convirtió en el diseño básico de la mayoría de las ciudades, prometiendo no sólo el orden y la claridad, sino también la igualdad en la distribución de propiedad. Por otro lado, tenían referencia diagonal ambas ciudades fortificadas poligonal surgieron a partir de 1500, con calles que irradian desde el centro hacia las puertas localizadas los lados del polígono

 

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